Alberto Huerta va tras su segundo aire.

21 de Abril 2016.

Ciudad de México

Screen Shot 2016-04-21 at 10.30.34 AM

Por: Luis Hernández / toroestoro.com

Esta vez un toro ha marcado el fin de una etapa en la vida de Alberto; ahora va por su segundo aire.

Lo que no le había sucedido en treinta años de carrera se lo ha venido a decir “Buen Amigo” ¡Vaya nombre! de la ganadería de Rafael Mendoza al poner un freno simbólico con la cornada inferida el reciente domingo 3 en la plaza de Reynosa, Tamaulipas: entrar en reflexión.

El brutal percance le ha permitido entrar en diálogo con sus desaparecidos padre, Víctor, y su tío, Joselito Huerta, durante el periodo de convalecencia al sentir el dolor torero: recuerda las siete cornadas de su mentor y la similar sufrida por José de la que conserva una fotografía.
“Mira, cuando el cuerno penetra sientes un fuego que va quemando la piel y del que no vas a olvidar jamás. Yo no lo creía, pues cuando me lo platicó papá ya se encontraba retirado, y de repente me decía que sentía dolor. Entonces me preguntaba cómo será posible si ya han pasado muchos años.”

“Y sí que hay ardor. De pronto me encuentro con la fotografía de mi tío Joselito y tal parece que la herida y la posición tomada es la misma y sus palabras vuelven a revivir ese dolor tan especial que nos hace cuestionar si queremos seguir en esto.”

Lo Huerta lo trae de raza, apellido y vocación.

Ni la fractura de las tercera, cuarta y quinta vértebras lo detienen ante la extraordinaria cirugía practicada por el Dr. Ulises Lío Solís y ahora cuidada por su colega Jorge Uribe en México, quien ofreció una brillante exposición de lo ocurrido, calificándola de “Diez”.

De aquel 8 de enero del 2000 al tomar la alternativa hasta este 3 de abril de 2006 queda un Alberto Huerta; el otro ya está esperando contratos, alimentado por su fe y el cariño de su hija Triana.

Anuncios